Familias monoparentales

El concepto de familia tradicionalmente se refería a lo que conocemos como la familia nuclear, aquella que está formada por un padre, una madre y sus hijos. Sin embargo, en los últimos tiempos, el concepto de familia se está ampliando cada vez más para dar cabida a la nueva realidad social que estamos viviendo. Lo que hace escasos años estaba mal visto (como por ejemplo el divorcio, la homosexualidad o la vida en pareja sin matrimonio), actualmente se está convirtiendo progresivamente en la norma.

En el marco de este cambio social en las familias y en las relaciones humanas, vemos que cada vez son más las familias monoparentales que están surgiendo en nuestro país. De hecho, en 2017 ya representaban un 10% del total de hogares, como lo demuestran los datos de la Encuesta Continua de Hogares que presenta anualmente el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Tipos de familias monoparentales

Las familias monoparentales, como su propio nombre indica, son aquellas que están formadas por un único adulto con hijos. Generalmente, son más frecuentes las llamadas familias “monomarentales”, en las que el adulto presente es la madre (83% del total de hogares monoparentales en 2017).

Los motivos para conformar una familia monoparental son tan diversos como las vidas de cada uno y, aunque nunca es necesaria una explicación o justificación, existen diversos motivos para formar una familia monoparental.

Por múltiples cuestiones sociales, personales y económicas, la maternidad en nuestro país cada vez se está retrasando más. Desafortunadamente, el reloj biológico no acompaña a este cambio social. Son muchas las mujeres que tienen un enorme deseo de ser madres, pero no tienen pareja estable y no es extraño que sientan que se les está acabando el tiempo. Para algunas de estas mujeres, la monoparentalidad no ha sido su primera opción, pero el instinto maternal es mayor que la necesidad de una pareja. La mayoría de mujeres que se decantan por ser madres en solitario lo hacen mediante métodos de reproducción asistida, pero también la adopción es una vía posible.

En lo que respecta a los hombres, aún siendo minoría, existen familias monoparentales formadas por hombres solteros que optan por adoptar. Este procedimiento a menudo es lento y muy costoso, pero no imposible. Otra vía, aún siendo alegal en España, es la gestación subrogada, objeto reciente de debate social.

Aunque en la práctica existen hogares en los que tras una separación, divorcio o abandono solamente uno de los progenitores cuida de los hijos, en la mayor parte del país no se considerarían familias monoparentales que pudieran recibir ayudas.

Para ser oficialmente familias monoparentales es preciso que el o los hijos estén reconocidos legalmente por un solo progenitor. Esto implica que los hijos de familias monoparentales toman ambos apellidos de este progenitor, y en su libro de familia solo puede constar éste. Sin embargo, en Valencia y Cataluña existen excepciones que contemplan ayudas para estos casos.

 

Ventajas y desventajas de las familias monoparentales

A pesar de que existe mucha gente que considera que las familias monoparentales son incompletas, no es cierto que ese progenitor necesite sí o sí a otro adulto para tirar adelante. Todo tiene sus ventajas y sus desventajas y la monoparentalidad no es una excepción.

Muchas madres (hablamos de madres por ser mayoritarias en la monoparentalidad) consideran que uno de los grandes beneficios de criar a solas es la libertad en la toma de decisiones sobre la educación y métodos de crianza, aunque la responsabilidad recaiga íntegramente sobre sus hombros.

Esta libertad para tomar decisiones, por otro lado, puede ser también una desventaja, dado que significa estar “en soledad” en momentos que, compartidos, pueden sobrellevarse mejor. Otras madres manifiestan que esta soledad se hace más intensa cuando sienten el deseo de compartir la felicidad que les produce su hijo/a con alguien que pudiera vivirla igual que ellas. Aunque la familia y las amistades siempre puedan estar presentes, muchas madres sienten que el nivel de intimidad no es el mismo que tendrían en pareja.

Un factor importante que destacan algunas madres de su monoparentalidad es el tiempo. Por un lado, el trabajo que implica el cuidado de los niños recae únicamente sobre ellas, con lo que puede ser difícil gestionar el tiempo pero, por otra parte, toda su atención es para sus hijos, sin necesidad de compartirla con nadie más.

Las familias monoparentales, aunque cuenten con ventajas y desventajas (¡como todas!), siguen siendo iguales que las demás en sus fundamentos más nucleares. El amor, la seguridad, el cariño, el cuidado y la protección son los pilares de toda familia y, por ello, todas son iguales.

Algunas mamás destacan que la sociedad no está del todo preparada para que existan familias monoparentales. Se encuentran con que casi todo está pensado para familias formadas por dos adultos con dos sueldos y, por ello, tienen un mayor riesgo de exclusión social que otros tipos de familias. Además, destacan que la gente tiende a compadecerlas o, por el contrario, a dejarles claro que ha sido su decisión. A veces, las madres solteras sienten que no siempre es fácil encontrar apoyo y comprensión en los demás y, sin duda alguna, tienen todo el derecho a sentir miedos, cansancio o dudas.

Desde Canvis, entendemos que el proceso de ser madre (¡o padre!) es uno de los grandes retos del ciclo vital. Por ello, aunque sea un momento muy feliz, es totalmente natural que surjan miedos, preocupaciones y dudas de diversos orígenes. La monoparentalidad, además, viene acompañada de retos propios de su condición y es muy importante que las personas que eligen formar este tipo de familia dispongan de apoyo emocional y de un espacio donde exponer sus miedos y trabajarlos. El objetivo de la terapia en estos casos es prepararlo todo para que la llegada del nuevo bebé se de en condiciones óptimas a nivel emocional y psicológico.

En Canvis realizamos un acompañamiento ya desde el momento en que se toma la decisión de formar una familia monoparental hasta el final del proceso. En el caso de la una familia monoparental formada por una mujer, la apoyamos en la decisión de acogerse a un método de reproducción asistida y en su embarazo, parto, posparto y lactancia.

Ofrecemos un aprendizaje integrador y la adquisición de recursos para aumentar la seguridad y confianza en el rol de madre y padre, teniendo en cuenta los aspectos biológicos, psicológicos y sociales de cada uno. También trabajamos en clarificar la función de ser padres o madres, resolviendo dudas, mitos, necesidades o capacidades a explorar. Creemos que también es importante trabajar en el recibimiento del bebé y de la nueva familia por parte del entorno: amigos, padres, hermanos y demás miembros de la familia extensa.

Tratamientos subvencionados para familias monoparentales

En Canvis creemos que las dificultades económicas no deberían ser un inconveniente para que las personas que lo necesiten puedan acceder a tratamiento psicológico.

Por ello, entendiendo la carga económica que puede representar la terapia para las familias monoparentales, ofrecemos la posibilidad de acceder a terapia subvencionada.

Consideramos a las siguientes familias como monoparentales:

  • Una persona progenitora que tiene hijos a su cargo y que convive además con otra persona con la que no tiene un vínculo matrimonial ni otra forma de pareja estable
  • Una persona viuda con hijos dependientes económicamente, aunque se estén percibiendo pensiones de viudedad o pensiones de orfandad
  • La persona progenitora con hijos a su cargo que haya sufrido violencia por parte de la otra persona progenitora o con la persona que convive
  • La persona progenitora que tiene la guarda de sus hijos y que no recibe la pensión alimenticia por parte de la otra parte o si ésta es inferior a la mitad del Importe del Indicador de Renta de Suficiencia de Cataluña
  • La persona progenitora con hijos que haya sufrido abandono por parte de la otra persona
  • La persona progenitora con hijos a su cargo cuando la otra persona progenitora se encuentra en privación de libertad durante un año o más o está hospitalizada