Psicología infantil en Barcelona. Psicólogos profesionales especializados en terapia para niños

¿Qué es la terapia infantil?

La terapia infantil es el tipo de intervención psicológica que se aplica a los niños con la finalidad de aumentar su bienestar emocional y social, a la vez que tiene como objetivo favorecer su correcto desarrollo psicoevolutivo.

En este tipo de terapia orientada a la infancia, son los psicólogos infantiles los especialistas encargados de trabajar para comprender y explicar el desarrollo y la conducta de los niños, detectando cualquier dificultad o irregularidad existente.

Además, en terapia infantil es fundamental la implicación de los padres, por lo que el terapeuta se suele coordinar con ellos y, en ciertos casos donde sea necesario, también con la escuela del niño para poder implementar unas pautas beneficiosas que se cumplan en todos los ámbitos de referencia del niño.

Tras una evaluación inicial, el psicólogo infantil y los padres del niño o niña deciden la necesidad o adecuación de realizar terapia infantil en base a diversos factores: su historial médico, los problemas detectados en el niño, su nivel de desarrollo, su capacidad intelectual y sus habilidades sociales y de comunicación, entre otros factores relativos a cada caso particular.

Existen muchas dificultades por las cuales puede ser recomendable acudir a un psicólogo infantil, sin embargo a continuación enumeramos algunas de las más frecuentes:

  • Problemas del comportamiento en la familia y en la escuela
  • Dificultades escolares: retraso, inadaptación, bullying, TDAH
  • Fobia escolar
  • Problemas de lenguaje: dislexia, tartamudez
  • Tratar los problemas con los alimentos: vómitos, atracones
  • Enfermedades psicosomáticas: asma, cefaleas, alopecia.
  • Enuresis, encopresis
  • Timidez, fobia social, ansiedad, tics nerviosos
  • Hiperactividad, inquietud, fracaso, irritabilidad
  • Depresión infantil
  • Divorcio de los padres
  • Muerte de personas queridas cercanas: abuelos, tios, primos
  • Llegada de un nuevo miembro a la familia

La psicoterapia infantil permite a los niños manifestar sus problemas en un entorno seguro, a la vez que son ayudados a practicar sus posibles soluciones.

En terapia, los niños aprenden diferentes modos de resolver las dificultades por ellos mismos, ayudando a resolver las dificultades presentes y preparándoles ante las futuras complicaciones.

Este entrenamiento promueve una mejora en su autoestima y un buen desarrollo de habilidades sociales y relacionales, por lo que la terapia les permite adquirir herramientas para mejorar su bienestar a corto y largo plazo.

Reeducación:

La reeducación es un tratamiento psicológico que está pensando para niños y niñas que, aunque tienen una buena capacidad intelectual, tienen dificultades para seguir el proceso de crecimiento cognitivo, es decir, les cuesta seguir el aprendizaje dentro del ámbito escolar.

El aprendizaje es un proceso múltiple en el que el niño observa, analiza, relaciona, representa y, con todo esto, conceptualiza.

A veces en este proceso aparece algún obstáculo que impide el buen funcionamiento del aparato de aprendizaje, hecho que les dificulta llegar a la conceptualización.

  • La reeducación trataría de propiciar el funcionamiento adecuado del proceso de aprendizaje.
  • En el caso de niños y niñas que por una causa emocional se quedan bloqueados en algún punto de este proceso, también podrían beneficiarse de este tipo de tratamiento.
  • Por último nos referiremos a los potenciales mentales del niño, los cuales se van formando y organizado a lo largo de su vida de forma más o menos eficaz. Es posible que en ocasiones sea necesaria una ayuda reeducativa para movilizarlos con la finalidad de que el niño pueda descubrir, desarrollar y actualizar sus funciones creativas, indispensables para conseguir unas adecuadas capacidades instrumentales, funcionales y sobre todo, emocionales y personales.

Juego simbólico:

El juego simbólico es una modalidad de tratamiento psicológico que utiliza el juego como instrumento terapéutico y que favorece la evolución de las funciones psíquicas.

El juego forma parte del niño desde los primeros meses de vida y nace porque previamente el adulto (padre, madre,…)ha jugado con él. Esto ha permitido el desarrollo de la comunicación y ha estimulado sus capacidades de relación con su entorno. El juego permite al niño la posibilidad de explorar el mundo que le rodea, y poco a poco, ir construyendo sus propios pensamientos y estructurando su personalidad.
El juego permite al niño simbolizar y a través del juego simbólico podrá expresar aspectos propios: sus vivencias, fantasías, deseos, temores…

Este tipo de tratamiento es muy apropiado :

  • Para niños con dificultades de atención y que abandonan cualquier actividad que empiezan.
  • Para niños muy impulsivos, que actúan con poca conciencia sobre sus actos y las posibles consecuencias.
  • Para niños inhibidos, a los que le