Talleres para mujeres

Talleres para mujeres2017-02-23T12:57:25+00:00

Talleres Psicodona: mujer y salud

Recibir un diagnóstico de cáncer supone uno de los momentos más angustiantes y dolorosos que puede experimentar una mujer. Supone una fisura en su vida personal, profesional y familiar. Las mujeres con cáncer deben afrontar una variedad de situaciones muy estresantes como son los procedimientos médicos intrusivos a los que debe someterse y los efectos secundarios a los tratamientos de quimioterapia y/o radioterapia.

La ansiedad y la depresión son factores que acompañan cuando hay un diagnostico de cáncer. Si bien se ha demostrado que la ayuda psicológica facilita la recuperación y la adaptación a la vida cotidiana. El taller facilita la comunicación con otras mujeres con experiencias y situaciones parecidas y tiene beneficios demostrados como:

  • Ayuda a enfrentarse mejor a sentimientos como la incertidumbre, la desesperanza y falta de control.
  • Disminuye el miedo a morir y reordena las prioridades de la vida.
  • Mejora las relaciones con los profesionales que las atienden.
  • Mejora las relaciones familiares y con los amigos.
  • Se adapta mejor a los cambios de imagen corporal.
  • Enseña a la paciente a mostrar sus emociones.
  • Ayuda a crear una red social reduciendo el aislamiento.
  • Aprenden a manejar mejor el dolor y la ansiedad.

La terapeuta facilita la exploración de aspectos emocionales que pueden preocupar a todas las mujeres del taller, muestra métodos de Relajación y ayuda a desarrollar estrategias para afrontar mejor los problemas relacionados con el cáncer y cualquier otro tipo de problema.

• Cáncer de mama, útero, leucemia…
• Imagen corporal y autoestima dañada. Evolución de las emociones emergentes. Herramientas para aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida.
• Deseo sexual inhibido, relaciones con la pareja.
• Alta Hospitalaria. Incorporación a la vida social.
El grupo esta dirigido a mujeres que hayan sufrido una situación de déficit afectivo en de infancia o en la adolescencia y que haya supuesto una fisura en su historia y una herida difícil de cicatrizar.

INDICACIONES:

El grupo está indicado para mujeres que hayan vivido alguna de las siguientes situaciones vitales:

Incorporación en la vida laboral antes de los 16 años.
Pérdida avanzadas en de infancia o adolescencia.
Renuncias a estudios y proyectos vitales.
Sobrecargas familiares en una edad temprana
Falta de reco nocimiento, trabajo poco cualificado.
Dolor emocional y/o corporal persistente.
Compromiso de asistir a las sesiones grupales.
Estar motivada para trabajar las dificultades emocionales.

• Carencias afectivas en la infancia y/o adolescencia.
• Asumir el rol de adulto en la infancia y/o adolescencia. Sobrecargas familiares.
• Relaciones insatisfactorias familiares, laborales y sociales.
En Canvis, estamos preparando un Grupo Terapéutico para mujeres que sufren Fibromialgia y Dolor Crónico. Aunque la Fibromialgia tiene un diagnóstico controvertido y durante muchos años no ha sido considerada una enfermedad, la experiencia clínica nos demuestra que hay un porcentaje muy alto de mujeres que hoy la padecen y que sufren la incomprensión de algunos profesionales, pero también de la familia y de la sociedad.

La mujer que padece Fibromialgia suele hacer demandas incomprendidas por muchos profesionales de la salud y entran en una rueda de consultas que tienen como fin aliviar el dolor físico y mental.

Son mujeres que tienen que renunciar con frecuencia al trabajo y al cuidado de la familia, viéndose imposibilitadas para realizar tareas profesionales o familiares que en otro tiempo habían desarrollado sin problemas, sumiéndolas además en una situación de aislamiento y depresión profunda.

Las causas no son claras pero se cree que pueden estar causada y agrabada por situaciones de carencia y sobreesfuerzo físico o psíquico o por traumatismos físicos o emocionales.

Hay factores psicosomáticos, como la depresión y la ansiedad provocados por stress emocional, como: separación, pérdida de empleo, duelos, fracaso profesional, enfermedad física, etc. que pueden agravar los síntomas de dolor.

En Canvis, consideramos que la mujer que solicita ayuda es un SIGNO DE SALUD.

INDICACIÓN DEL GRUPO: Este grupo está indicado para mujeres :

  • Con edad comprendida entre los 30 y 60 años.
  • Con diagnóstico de “Fibromialgia”.
  • Sufrir de “fatiga crónica o dolor crónico”.
  • Con diagnóstico de “artritis reumatoide”.
  • Sufrir una “enfermedad autoinmune”.
  • Padecer de “Intestino irritable “.
  • Tener motivación para tratar los conflictos emocionales.
  • Compromiso de asistir a las sesiones.
  • Depresión, fobias, ansiedad y sus patologías.
  • Somatizaciones: dolor crónico, cefaleas, insomnio.
Las relaciones personales están basadas en un fuerte vínculo emocional entre las personas que las forman. Este tipo de vínculo (amor-cariño), utilizado de manera dañina, puede iniciar y mantener una relación desigualitaria, en la que una persona abusa y la otra es sometida. La persona que domina ejerce un control emocional y/o físico sobre la otra: utiliza el poder que le confieren los sentimientos y el afecto para conseguir la sumisión del otro.

La persona abusada se siente confusa y a menudo culpabilizada ya que tiene muchas dificultades para reconocer en la persona amada a una persona opresora.Las relaciones abusivas no son exclusivas de las relaciones afectivas y pueden darse en cualquier otro tipo de relación personal (laboral, familiar o de amistad) y a cualquier edad. El nexo común en todas ellas es la asimetría, es decir, el abuso de algún tipo de poder que una persona ejerce sobre la otra; y que pervierte el principio de respeto y confianza de cualquier relación. Cuando este tipo de abuso de poder está relacionado con los sentimientos, resulta mucho más complicado identificarlo.
Aunque tanto las mujeres como los hombres pueden verse atrapados en este tipo de relaciones, los estereotipos de género y en general la herencia cultural, inciden en el mayor nivel de tolerancia que acostumbran a mostrar las mujeres.Las relaciones abusivas tienen un alto coste en la salud y calidad de vida. A corto plazo deterioran las relaciones y a largo plazo pueden convertirse en el inicio de situaciones de violencia, con importantes consecuencias para la salud mental y física de la persona afectada.

La experiencia grupal

El trabajo grupal se plantea como un lugar donde poder pensar en relación a la situación de abuso vivida de una forma no culpabilizadora, ni minimizadora, donde la mujer y la misma violencia no es invisibilizada. Un espacio de comprensión, que rompa con el aislamiento habitual que provocan las relaciones de abuso.
El grupo permite validar la propia experiencia en compañía de otras personas, que a pesar de tener edades o relaciones diferentes, comparten como nexo común el estar sumergidas en relaciones de abuso, (pareja, hijos, familiares, amigos, jefes…).
El trabajo con la terapeuta permitirá poder pensar en aquellos aspectos que facilitan la vulnerabilidad para establecer relaciones abusivas, creando un espacio de reflexión donde rescatar los propios recursos encaminándose hacia un cambio positivo. Proponemos una nueva forma de analizar y entender las situaciones vividas hasta ahora, intentando salir de la sensación de “bucle” donde no parece haber una salida. Reforzando las capacidades propias y fomentando un mayor control sobre la propia vida y las decisiones, se pretende conseguir relacionarse preservando la libertad y necesidades de cada mujer.

Indicaciones:

A mujeres de entre 20 a 40 años que tengan como nexo común el sentirse atrapadas en relaciones abusivas. Este tipo de relaciones pueden ser con la pareja, los hijos, familiares, amigos, jefes…

A mujeres que deseen encontrar un espacio donde compartir el dolor y confusión generada por estas relaciones y que han decidido buscar formas saludables para poner fin a esta situación.

A mujeres que quieran hacer un trabajo personal para poder entender por qué mantienen este tipo de relaciones y que recursos propios pueden rescatar para conseguir relaciones personales más saludables.

• Analizar las relaciones con la pareja: dependencia, dominación, sumisión.
• Afrontar una separación.
• Sobreponerse a las relaciones dañinas, sentimientos de culpa, abusos.
La mujer a partir de los 40 años tiene que enfrentarse a cambios importante en su vida, pero frente a los cambios, a veces reacciona no sólo con angustia ante una situación nueva, sino también con sentimientos depresivos, ya que todo cambio implica una pérdida o un duelo.

Pero evitar el cambio también lleva al estancamiento psíquico y a la esterilidad emocional, o sea a la muerte psíquica.Vivir implica pasar por una serie de pérdidas de fantasías, deseos, y actitudes , pero también es la búsqueda de otras formas más evolucionadas que permitan y faciliten el crecimiento y la puesta en marcha de aquellos recursos que las enriquezcan a ellas mismas y su relación con los demás.

Vemos que llegar a esta nueva etapa conlleva la perdida de una función procreativa importante para la mujer, cambia de rol, hay un reencuentro con la pareja, etc.

No obstante entra en una etapa creativa en donde es posible replantearse aspectos que hasta el momento habían sido relegados en un segundo plano debido a su dedicación y crianza de los hijos.

2.- La experiencia con la terapeuta

Compartir esta etapa con una terapeuta permite a la mujer entrar en contacto con ella misma, es decir ” mirar hacia dentro” lo que implica una toma de contacto, intelectual y afectivo con vivencias que hasta ese momento habían permanecido dormidas o anestesiadas.

La experiencia terapéutica facilita el descubrimiento de emociones, experiencias, sensaciones, sueños y fantasías en una nueva etapa y así tratar de prevenir las vivencias negativas vinculadas a este momento evolutivo.

La mujer necesita cuidarse de la misma manera que cuida a los hijos. Necesita buscar un espacio que le permita buscar un equilibrio y vivir en armonía consigo misma y con el entorno.

3.- A quien vá dirigido?

A mujeres de más de 40 años que deseen tener una experiencia de crecimiento personal o “vivir la madurez como una etapa creativa” recuperando viejos sueños quizás incumplidos o la puesta en marcha de proyectos aplazados.

A mujeres que deseen analizar, descubrir y crear nuevas formas de relación que sean más gratificantes y vivificantes con todo lo que las rodea: hijos, pareja, amigos, trabajo, etc.

Pero también vá dirigido a mujeres con baja autoestima, con dificultades de ilusionarse en la etapa en que se ha tenido que renunciar a la maternidad o en los casos que los hijos crecen, se hacen mayores e inician una nueva vida.

A mujeres que desean iniciar un nuevo proyecto de vida, solas o en pareja y vivir relaciones afectivas, ilusionantes y generativas.

• La identidad femenina y sus cambios: la mujer de hoy, necesidades, retos, exigencias, rol de abuela.
• El climaterio: etapa de reflexión, cambios físicos, emocionales, duelos, proyectos, aspectos creativos.
• Afrontar el divorcio: soledad, pérdidas.

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